Historia

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARIA BAJO LA ADVOCACIÓN DE BARBAÑO

Montijo venera como Patrona a una imagen mariana “Nuestra Señora de Barbaño”, bajo la advocación de Santa María de Barbaño. Basta acudir a los documentos históricos para comprobar que la Madre de Dios, bajo la advocación de Santa María de Barbaño, ha sido intercesora ante peligros extremos: sequias, pestes, epidemias y asedios, sin olvidar la mediación que ha venido obrando al escuchar las peticiones y súplicas de cuantas personas se acercan a Ella en la búsqueda de remediar sus necesidades.

La devoción  a Nuestra Señora de Barbaño arranca en el S. XIII con la repoblación de la comarca bajo la jurisdicción de la Orden de Santiago, en un intento de fundar poblaciones en aquellos lugares  donde en la antigüedad habían existido núcleos cristianos.

Pretendieron erigir una ermita sobre las ruinas romanas de Torreáguila (excavaciones recientes han demostrado la existencia de una iglesia cristiana construida en el S. VI con baptisterio y martirium) pero al pertenecer ésta al término de Mérida, decidieron levantarla en Barbaño, dehesa de propios de Montijo.

Referencias documentales de visitadores de la Orden de Santiago en el S. XVI nos hablan de las visitas efectuadas a la ermita de Nuestra Señora de Barbaño.

El historiador emeritense Bernabé Moreno de Vargas en su historia de Mérida y pueblos de la comarca (año 1.632) describe en el apartado que hace sobre Montijo la devoción de Nuestra Señora de Barbaño, ermita e imagen.

Durante el S. XVIII en los libros de cuentas de varias cofradías de Montijo (Vera-Cruz, Jesús Nazareno y Mártires) hay referencia a préstamos que hacen éstas a la de Nuestra Señora de Barbaño para acometer varias obras de remodelación de la ermita.

En el Archivo Parroquial de San Pedro Apóstol de Montijo, se conserva un libro de cuentas de la Cofradía de Nuestra Señora de Barbaño que comprende el período de 1.795 a 1.832 en el que se hace referencia a los Mayordomos, los ingresos que tenía la Cofradía, así como los pagos en reparaciones y objetos para el culto de Nuestra Señora de Barbaño, de una manera especial a los años posteriores a la guerra de la Independencia.

Desde el año 1.871 a la actualidad existe un libro de cuentas de Nuestra Señora de Barbaño en el que puede verse en este período de tiempo las vicisitudes por la que ha pasado la Hermandad y la Ermita.

El día de Nuestra Señora de Barbaño se celebra en la Natividad de Nuestra Señora, 8 de septiembre. Desde el año 1.862 y por acuerdo de la Corporación Municipal (Archivo Histórico Municipal) se hace coincidir la Feria con la festividad de Nuestra Señora de Barbaño, convirtiéndose en Feria y Fiestas Patronales en honor de Nuestra Señora de Barbaño, Patrona de Montijo.