Devoción a Nta. Sra. Barbaño

La devoción a Nuestra Señora de Barbaño, un recorrido histórico por las fuentes civiles y eclesiásticas.

Por Manuel García Cienfuegos, Cronista Oficial de Montijo y Lobón

septiembre, 2015, para la Revista de Feria de Montijo.


Las fuentes civiles son concluyentes en el tratamiento y descripción que realizan cuando hablan de la devoción hacia la Virgen de Barbaño, pues así se refleja en las actas del Consistorio Municipal: “Que teniendo en cuenta que el ocho de septiembre se celebra el día de la Patrona, y que merced a la notoriedad de la fecha, que desde tiempo inmemorial se viene celebrando” .

No es éste el único ejemplo puesto que dos años antes, el alcalde de Montijo, Miguel Calvo, solicitaba a los ediles acordasen, debido a la situación grave por la que atravesaba el pueblo y sus haciendas, “para que se traiga mañana de su Santuario en rogativa la Ymagen de Nuestra Sra. de Barbaño con el fin de que interponga su intervención poderosa con su Ssmo. hijo para que mande las lluvias que se consideran necesaria para los campos” .

Apreturas y necesidades que se ven reflejadas en dos exvotos pictóricos que se conservan en la ermita, alusivos a una epidemia de cólera morbo sufrida en 1854, y a la procesión en rogativas por la falta de lluvias en el año 1623, conocido por el milagro del moro converso.

La falta de lluvias, las grandes sequías han ido unidas a la devoción a Ntra. Señora de Barbaño, pues, en 1802 el mayordomo Juan Gutiérrez, inscribe en los cargos “mil quinientos sesenta y tres reales que satisfacen los labradores, importe de lo recaudado en el novenario que se hizo de rogativas por las lluvias a Nuestra Señora” .

Las dificultades producidas por la adversa climatología se avienen en unas coplas populares cantadas a la Virgen de Barbaño, de las que entresacamos estas estrofas: “Los ríos se secan, los campos no nacen y los angelitos se mueren de hambre. Virgen de Barbaño extiende tu manto, que vengan las aguas que rieguen los campos” .

El hombre siempre ha sentido una imperiosa necesidad de tener protectores contra los males que más directamente les han aquejado. Fue esta, entre otras causas, las que le llevaron a levantar numerosas ermitas en el medioevo y en la modernidad dedicadas al culto a la Virgen y los santos .

Insertado en el contexto social de la Guerra de la Independencia, en aquellos tiempos donde los hombres iban de un lado a otro de Europa abandonando sus habituales ocupaciones, saqueando, robando, matándose entre sí, imploran, en estas nuestras tierras, serenar los ánimos, tras librarse un grave enfrentamiento entre el camino de La Roca y la ermita de San Gregorio, en el que combatieron el 10º de Húsares y el 27º de Cazadores de Arenberg, que se encontraban situados en las orillas del Guadiana, y las tropas del Regimiento de Cazadores del V Ejército español que mandaba el coronel Juan Espino, en el que las pérdidas españolas fueron notables, recibiendo una severa derrota .
Fue entonces, en 1813, cuando el mayordomo de la Virgen de Barbaño, Antonio Bueno y Ceballos, al ver que las hostilidades habían desaparecido, libra esta data inscrita en el libro de fábrica de la cofradía, “cuatrocientos reales por los sermones, rogativas y acción de gracias que hace a Nuestra Señora de Barbaño, al haber terminado el período de inestabilidad y calamidades que tuvo el pueblo de Montijo” .

La devoción de la Virgen de Barbaño fue determinante en el desarrollo de la Feria de ganados del mes de mayo, creada en 1856 y autorizada por la Diputación de Badajoz , puesto que en junio de 1861, cuando la mano del hombre se afanaba por tender raíles y traviesas, bajo espíritu ferroviario, en la línea de ferrocarril Badajoz-Ciudad Real, el alcalde, Juan Miguel Barrena, bajo el diálogo y el consenso entre los componentes del Consistorio y los mayores contribuyentes, a propuesta del vecindario que denotaron lo impropio de la fecha de la feria de ganados para el ramo, aprobaron trasladarla a los días en los que se celebra las Fiestas de la Virgen de Barbaño, “siete, ocho y nueve de septiembre de cada año” .

Las crónicas nos llevan ahora a la defensa que el Ayuntamiento de Montijo realizó sobre los bienes de la Virgen de Barbaño, a pocos días de que fuese proclamada la I República. El alcalde, Álvaro Sánchez Barrena, logra reunir a los regidores municipales y a los mayores contribuyentes -setenta y ocho asistentes- que celosos y devotos buscan frenar los efectos desamortizadores contra la huerta, casa y cercado de la ermita, sacados a subasta pública en el Boletín de Bienes Nacionales, comprometiéndose a garantizar el pago que alcancen con sus bienes .

En la cofradía de Ntra. Señora de Barbaño, sus hermanos y devotos se movían a virtud, celebrando con devoción mariana los misterios de la fe y la práctica de la piedad cristiana. Culto y caridad fueron dos acciones inseparables. El cólera morbo fue en el siglo XIX, junto con las crisis generales y de subsistencias, una de las causas más grave de la mortalidad en la población. Así se pone de manifiesto con la instalación de un lazareto en las dependencias de la ermita de Barbaño, formadas por el santuario, casas del ermitaño, del hortelano y de las novenas, tanto en la fuerte oleada producida entre 1854-1855, como la sucedida en 1885; pues en ésta última epidemia, Juan Barril Carrillo, arrendatario de la huerta, solicita una indemnización por los perjuicios ocasionados al haber sido destinada a casa de observación de coléricos la ermita y casa de Barbaño, contigua a la huerta del mismo nombre .

Bajo la mayordomía de José María Capilla (1903-1915), predecesor de Rodrigo Capote (1897-1902), se instaló, en 1904, un bazar durante los días de la feria, para con la venta de los productos sacar fondos destinados a las necesidades de la ermita . El consumo eléctrico del bazar fue donado por la Sociedad Jorge Madroñero y Cía., propietaria de la fábrica de electricidad situada en el río Guadiana, en la zona conocida como Las Turbinas, junto a Lobón y del tendido y suministro eléctrico de Montijo.

La historiografía sobre la Virgen de Barbaño vuelve a llevarnos al Ayuntamiento, ya que entrega un donativo de ciento cincuenta pesetas al encontrarse en ruinas una capilla de la ermita . Un mes después, a finales de septiembre, el obispo de Badajoz, Adolfo Pérez Muñoz (1913-1920), erigió canónicamente la Hermandad, junto con su Reglamento, tras la solicitud hecha por el entonces párroco Juan Pérez Amaya, “con el deseo de fomentar más y más la devoción y culto a la Santísima Virgen” . Fecha en la que fue nombrado mayordomo el sacerdote Luis Pinilla Pinilla, quien falleció al poco de su nombramiento, su mandato duró un año.

Tras quedar vacante la mayordomía, Francisco Rodríguez Cavero, alcalde Montijo, ejerce la interinidad de la misma, hasta que es nombrado mayordomo Ruperto Thomas . Tras su toma de posesión, su esposa, Josefa Thomas García , por devoción y favores colocó las cuatro vidrieras que hay en la ermita, cuya temática son escenas de la vida de la Virgen.

Los documentos sobre la Virgen de Barbaño se enriquecen durante los primeros años del gobierno de la mayordomía de Ruperto Thomas (1916-1927), pues son varias las noticias que afloran relacionadas con la adquisición de piezas para el culto de la Virgen, como la corona, labrada en 1920, y un paso de caoba y bronce en 1922, ambas piezas realizadas en los Talleres de Arte Granda (Madrid), junto con una media luna de plata y un estandarte adquirido en la Casa Aranda de Zaragoza, en 1925. En este período es cuando, en 1921, el matrimonio Antonio Checa y Celestina Olmedo Ariznavarreta, donan a la Virgen de Barbaño una saya y un manto rojo, que se conserva, cuyo bordado ha sido atribuido al taller del prestigioso bordador hispalense Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1853-1930), por la característica del bordado, estilo y diseño.

Son años también en los que, en la Feria y Fiestas Patronales, el Ayuntamiento solicita colaboración a la Hermandad de la Patrona para financiar los festejos que se organizan, especialmente en lo tocante a la contratación de agrupaciones musicales, pues los gastos de la participación de la Bandas de Música de los Regimientos de infantería Gravelinas y Castilla, de guarnición en Badajoz, son financiadas por el Ayuntamiento, Sociedad de la Industria y el Comercio, Comunidad de Labradores, Sociedad El Progreso, Mayordomía de Ntra. Señora de Barbaño y el Teatro Calderón, junto con los industriales Nicasio Prieto, Jorge Pérez del Bosque y Antonio Castillo.

Dentro de este conjunto documental, de estos registros escritos sobre la historia, sobre la memoria de Ntra. Señora de Barbaño, las fuentes sacramentales, concretamente los libros de casados y velados, confirman la devoción hacía la Patrona de Montijo, pues son varias las parejas que deciden contraer nupcias en la ermita, de los que tenemos conocimiento por medio de un vaciado documental realizado en las iglesias parroquiales de Montijo, Puebla de la Calzada y Lobón.

Asimismo, los libros de colecturía inscriben los deseos del difunto, que ordenan en su testamento misas por la salvación de su alma a quienes consideran sus protectores. En este contexto señalamos el testamento de la beata Marina Sánchez, que mandaba, el 15 de junio de 1583, dar un real de limosna a la iglesia, ermitas y cofradías, entre ellas a Ntra. Señora de Barbaño. Contexto en el que Sancho García Molano, en Zaragoza, gobernación de Antioquía, de la región del Nuevo Reino de Granada (actual Colombia), el 28 de abril de 1596, ante el escribano Juan Ramírez Coy, manda en su testamento a “Ntra. Señora de Barbaño ciento y cincuenta pesos de oro de veinte quilates para una lámpara que esté en su ermita” .

Acercarse al santuario, sentir la proximidad de la que es mediadora, refugio de necesidades y agradecerle el beneficio recibido ha sido una constante a lo largo de los siglos. Los visitadores santiaguistas afirman en el año 1605, “Tiene en el arco toral de ella una reja de madera en la qual estaban colgadas diez muletas de enfermos” .

La ermita de Barbaño contó con una dependencia conocida como el cuarto de los milagros, en el que se guardaban varios exvotos formados por trenzas, brazos, manos y piernas hechos de cera resultado de una promesa, en acción de gracias por un favor recibido. Fue el historiador y cronista Bernabé Moreno de Vargas, quien en el siglo XVII escribió “hace cada día muchos y notables milagros, por donde ha conseguido entre los pueblos de la comarca muy grande devoción que con ella se tiene viéndola a visitar y cumplir sus promesas de muchas y diferentes partes” .

En el tramo final de esta recopilación documental, lo hacemos sobre uno de los artículos de los Estatutos de la Virgen , en el que dice “Todos los años en el día segundo de Pascua de Resurrección, se celebrará en la ermita de la Santísima Virgen de Barbaño, solemne función religiosa”.

Antaño, en tiempos pasados, por el Camino Viejo de Barbaño, a finales de agosto, entre el frescor de las huertas y el olor a barro cocido de los alfares del Encinal, por ahí, en el saludo de la mañana, la imagen de la Virgen de Barbaño llegaba a Montijo.

Ver fuentes en el programa de Fiestas de Montijo 2015:

Archivo Municipal de Montijo (AMM). Registro Actas de Sesiones (1859-1862). Sesión 7/VII/1861. Fol. 175. En 1633, el historiador y cronista, Moreno de Vargas escribió: “cuya imagen es antiquísima y de mucha devoción”. Conf. Historia de la ciudad de Mérida. Mérida 1981. p. 459.

AMM. Sesión 27/III/1859. Fol.15 vto.

GARCÍA CIENFUEGOS, M.: Apuntes históricos sobre la cofradía de Ntra. Señora de Barbaño (1795-1832). Revista de Feria y Fiestas Patronales. Ayuntamiento de Montijo, año 1990. p. 27.

GRAGERA BARROSO, R.: Canciones Populares. Revista Agla. Montijo 1983. p. 17

RUIZ MATEOS, A., PÉREZ MONZÓN, O., PÉREZ CARRASCO, F.J. y FRONTÓN SIMÓN, I.M.: Arte y religiosidad popular. Las ermitas en la Baja Extremadura (siglos XV y XVI). Badajoz 1995. pp. 31-32

MELÓN JIMÉNEZ, M.A.: Guerra y frontera. Badajoz y sus inmediaciones durante la invasión napoleónica (1808-1812). Actas VIII Jornadas de Historia de Montijo, p. 32. Ayuntamiento de Montijo 2010.

GARCÍA CIENFUEGOS, M.: El impacto de la Guerra de la Independencia en Montijo a través de las fuentes parroquiales. XXVII Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo 1998.

AMM. Registro Actas de Sesiones (1856-1859). Fol. 9-10.

AMM. Registro Actas de Sesiones (1859-1862). Fols. 169 y vto.

AMM. Registro Actas de Sesiones (1872-1874). 30/I/1873. Fols. 75 y vto.

Entre los mayores contribuyentes se encontraba el diputado y luego senador Cipriano González-Piñero Salguero. Noticia que contrasta con la petición que hace al Ayuntamiento el capellán Ángel Marín, rogando una ayuda económica para el pago de un resplandor de plata para el culto de la Virgen, siéndole concedido veinticinco pesetas. Conf. Sesión del 27/IV/1873.

AMM. Registro Actas de Sesiones (1886-1888). Sesión 7/II/1886. Fol. 9 y vto.

Los artículos para el bazar fueron adquiridos en los comercios de Fernando Barbaño, Venancio Marín, Francisco Núñez, Arrobas y Ramos, Agreda y Zarzo y Rodrigo Rico, entre otros. Conf. Libro de cuentas Hermandad Ntra. Señora de Barbaño (1871-1991).

AMM. Registro Actas de Sesiones (1915). Sesión 2/VIII/1915. La capilla es la actual nave en la que están los altares de las imágenes de san Luis y san Isidro. El sacerdote Andrés Trigueros, el 30/IV/1917, dedicó la capilla a San Isidro y ofreció la mayordomía perpetua a los presidentes de la Comunidad de Labradores. En esta nave se encuentra la imagen del Cristo de la Misericordia, que fue donado al santuario por el que fue alcalde de Montijo, Francisco Rodríguez Cavero, en los primeros años del s. XX.

Hoja Parroquial San Pedro Apóstol (Montijo). Número 44. Septiembre 1995. La aprobación por el obispo fue el 25/IX/1915.

AMM. Registro Actas de Sesiones (1916-1917). Sesión 21/X/1916. Fol. 34 vto.

Fue la primera mujer conocida documentalmente en ejercer el cargo de Mayordoma, lo hizo desde 1928-1937, a la que siguieron posteriormente su hija Trinidad y su nieta Petra Thomas.

AMM. Registro Actas Sesiones correspondientes a los años 1919, 1920 y 1923. Hay constancia documental de la participación durante los años 1904, 1907, 1908 y 1917 de las Bandas de Música del Hospicio de Badajoz, Mirandilla, Arroyo de San Serván y Mérida.

MIRA CABALLOS, E.: “Montijo y América en la Edad Moderna. Tres siglos de relaciones”. Actas de los IV Encuentros de Historia en Montijo, p. 239. Ayuntamiento de Montijo 2001.

Archivo Histórico Provincial. Sección Órdenes Militares. Libro 1017-C. M.F. 31. Año 1605. La reja fue construida por el carpintero emeritense Alonso Romero.

MORENO: Historia de Mérida. Op. cit. p. 460.

Propiedad de Isabel Rico Pinilla, fechado el 1/IX/1927.