Boletín Informativo de la Hermandad

La Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de Barbaño, ha editado con motivo de la llegada de las fiestas de la Natividad del Señor el primer Boletín Informativo y lo ha hecho en formato digital posibilitando así que pueda llegar a la mayoría de los hermanos y fieles devotos de la Virgen Santísima de Barbaño e incluso que traspase las fronteras de la misma localidad montijana, pues desde cualquier dispositivo puede ser visualizado y descargado.

Además de haberse hecho eco de dicha publicación la Web de nuestra Archidiócesis de Mérida-Badajoz, en la edición de este Domingo 8 de enero, saldrá reseñada la revista «Iglesia en Camino» pudiéndose desde ella ser descargarse mediante código QR. El Semanario llega a todas las parroquias de la Archidiócesis con lo cual tendremos la oportunidad de difundir a la Hermandad y de dar a conocer la importante devoción que se le tiene a la imagen de la Santísima Virgen de Barbaño, Patrona de Montijo.

Si deseas visualizarla, puedes hacerlo directamente desde aquí:

El Santuario de Nuestra Señora de Barbaño acogió el «retiro de adviento» de la Delegación Diocesana de Misiones

La charla fue dirigida por nuestro director espiritual, don Antonio Pérez Carrasco

Miembros de la Delegación Episcopal para la Cooperación Misionera y asistentes al Retiro-Convivencia de Adviento

La Delegación Episcopal para la Cooperación Misionera que dirige el sacerdote don Ferderico Gragera Cabrera, escogió el santuario-ermita de Nuestra Señora de Barbaño para la realización del Retiro-Convivencia de Adviento el cual además fue abierto a todas las personas que quisieran asistir y donde la propia Hermandad Patronal de la Virgen de Barbaño se hizo presente, acto que se celebró este pasado sábado 17 de diciembre de 10,30 a 14,00.

Retiro que estuvo en su charla dirigida por el sacerdote, párroco de San Gregorio en Montijo y de Barbaño y, director espiritual de la Hermandad de nuestra Patrona, don Antonio Pérez Carrasco, tuvo en primer lugar una acogida por parte del sacerdote y responsable de dicha delegación episcopal como ya hemos mencionado al principio don Federico Gragera Cabrera.

Don Antonio Pérez Carrasco

Qué fácil puede resultar a los pies de María de Barbaño y en plena recta final del Adviento querer alzar los ojos, otear el horizonte y darnos cuanto del «momento que nos llega». Bajo el signo de la esperanza, la luz y la encarnación don Antonio Pérez ante el Santísimo expuesto, nos hizo reflexionar y meditar durante dos horas con «esa niña esperanza que todos llevamos dentro, sin saber cómo, en las entrañas».

Ante la imagen patronal de María bajo la advocación de Barbaño, fuimos capaces de ponernos en alerta y estar atentos a la escucha para que en el espesor de estos tiempos que nos ha tocado vivir, en cada trayecto de nuestra vida, sepamos estar alegres y seguir las huellas de quien sabemos que no nos engaña.

El camino de todos los cristianos en este tiempo de Adviento es el camino de esa joven doncella de Nazaret que nos anuncia de manera contenida la buena nueva, que la ternura nos desbordará.

Junto a María de Barbaño en la mañana de este sábado 17 de diciembre se nos invitó como nos dice el profeta Isaías «a caminar a la luz del Señor» de lo cual nos hizo referencia don Antonio Pérez en su charla; «a convertirnos porque ya llega el Reino De Dios«, como nos anuncia Juan el Bautista y especialmente, a tomar como modelo a María con su «hágase en mí según tu palabra».

Como decimos la reflexión, la meditación y la preparación para la Navidad llegó de la mano de este Retiro de Adviento tan necesario para nuestras comunidades parroquiales (por ello se abrió a quien quisiese asistir, por eso nuestra Hermandad se hizo presente), porque aunque nos pueda parecer una locura, aunque haya dolor, aunque a veces nos silenciemos nosotros mismos Él, Jesús de Nazaret, «el Cristo«, permanece y está con nosotros.

Por todo lo anterior hacemos también nuestras desde la Hermandad de Nuestra Señora la Virgen de Barbaño estas palabras que están adaptadas del Pregón de Adviento 2022: «Alegraos, saltad de júbilo. Poneos vuestro mejor traje. Perfumes caros. ¡Que se note! Viene Dios. Avivad la alegría, la Paz, la Esperanza. Preparad el camino. Ya llega nuestro Salvador. Viene Dios…y está a la puerta ¡Despertad a la Vida!«

Junta de Gobierno de la Hermandad

¿Dónde puedo encontrar la Paz?

«Junto a María, aquella que nos lleva directa a Jesús que es quien trae La Paz»

¡Cuántas veces no nos hemos preguntado esto mismo? ¿Dónde puedo encontrar yo la paz? Es cierto que en ocasiones buscamos o mejor dicho, equivocamos paz con soledad. Igual de cierto es que para encontrar esa paz que todos deseamos, necesitamos de sosiego pero no por ello de esa soledad, aunque también pueda ser buena compañera en algunos momentos.

La ermita de Nuestra Señora de Barbaño es un buen lugar para encontrar esta paz. Tras un pequeño camino a modo de peregrinación personal, justo el tiempo para poder encontrarnos con nosotros mismos, llegamos a esta ermita situada a unos kilómetros de Montijo y metida ya en la población de Barbaño más aún, es lo primero que nos encontramos de Montijo a Barbaño: bonito recorrido para encontrar la paz.

Si lo hacemos al amanecer con la llegada del día, nos podemos adentrar en eso que llaman desde la oración aurora de salvación para que así, de Montijo a Barbaño hagamos nuestro propio tiempo de Adviento, esperando llegar ansiosamente a la ermita y sentarnos ante nuestra Madre y Patrona.

A veces, en las cosas más insignificantes podemos encontrarnos con es paz. Sentados ante ella, María. Seguro que esperó, ansiosa y confiada que las promesas dadas por Dios se cumpliesen. Sólo porque encontró la paz en la oración y en la confianza en Dios.

Nuestra ermita es espacio de reflexión, sentimiento de amor y unidad porque desde ella, en ella pero a través de Ella, todos queremos unirnos en un tiempo que se nos antoja sencillo, dulce y lleno precisamente de eso, de…paz.

Se imaginan los siglos y siglos que los montijanos hemos buscado en esta ermita ese momento íntimo de diálogo y de paz. Cuántas oraciones no han sido elevadas al Padre por intercesión de María. Pero la ermita, es también casa de todos, nos sentimos como en las nuestras que hemos de tenerlas cuidadas, adecentada y bien preparada sobre todo porque el gran acontecimiento que nos ha de venir: la Natividad de Jesús.

Escuchaba hace unos días en una celebración dominical pedir «por la celebración de la Navidad cristiana». Entendiendo el sentido de la frase me decía, «¿hay Navidad que no sea cristiana?» Igualmente nos podemos preguntar: «¿puede un cristiano encontrar la paz fuera de un lugar santo? Obviamente puede que sí pero, qué mejor sitio que junto a la Madre, al lado de ella que nos mira tiernamente y sostiene en su mano al que es Rey de la Paz.

Esta Navidad, no te olvides de visitar el santuario mariano de Nuestra Señora de Barbaño. Siéntate junto a María, tu patrona. Paséate por su atrio; descansa en sus portales; admira la belleza de lo que Dios desde hace siglos ha puesto para tu bien y transmite a los tuyos, especialmente a los pequeños, los que de generación en generación viene sucediendo, que María de Barbaño se te aparece en tu corazón para que así, de generación en generación, la que es casa de nuestra Patrona, sea mantenida por todos los que la amamos: ¿No cuidarías la casa de tu madre, tu casa?

Feliz y provechoso «Tiempo de Adviento»

Desde la ermita de Barbaño: nuestra casa

De Barbaño y de Nazaret

Hoy ha vuelto a amanecer. Mañanitas con su aurora que aunque doradas mucho frío vienen a traer. ¿Dónde andará José? ¡Ah, sí, a por leña otra vez! Porque aunque bonita viene la mañana este pueblo, frío, muy frío es. Rondará en el huerto buscando ramajes con los que un divino fuego hacer, para que así cuando me vengan mis hijos de Montijo a ver, calor tendré para ofrecer: ¡Bendito José!

Hoy me siento distinta, vestida diferente otra vez. Estos de la Hermandad a quererme ver bien. Traje de galas que no quiero, pues de mi persona solo sale sencillez. Pero hay «amores que matan» y para ellos así tiene que ser, pues dicen que días de gloria para el camino viejo de Barbaño vienen a dejarse caer.

Es cierto que ya llegan esos días en que la gente que a diario a postrarse vienen a mi ermita, ahora expresan deseos diferentes, otros cosas traen para ofrecer. Hace frío esta mañana, frío de pueblo que entiende de estas cosas del querer: unos hablan de riñas, otros de dejadez; aquél me pide algo: «que a mi Hijo venga a ver y le cuente que todos los días, este mundo parece una pesadez.» Yo les hablo de paciencia, del sentimiento y de esas cosas precisamente del querer. Los animo y les comentó que lo creado por Dios, solo puede ser esbeltez.

Otros arrodillados lloran, corazones de humanos devotos que por tristezas me vienen a ver y que me dicen claramente que no prefieren el hoy, que anhelan el ayer. Siento en ellos su soledad y su abandono y a mí me vienen una y otra vez: «díselo Virgen Santísima de Barbaño, que Él a ti te ha de creer.»

Soy una simple doncella, mujer que aún llevando en mis adentros a Montijo y Barbaño, de Nazaret yo tengo que ser. Y yo les digo: «¿Cómo no os va a creer, si es, el que sin pedírselo y por amor, en una cruz colgada se dejó por vosotros todo su humano ser?»

Hoy me siento diferente, de verde la Hermandad me ha vestido bien. Un verde que es esperanza, mecido por azul del mar, esperanza de un color del que yo, querido devoto, te voy a tejer: al que pide, al que viene a ver, al que de lejos pasa pero que sin entrar, de reojo me mira bien. A todos, de ese color quiero teñir incluso a ti, que leyendo todo esto te lo vas creer.

Hace frío en esta mañana y los de la hermandad estuvieron aquí ayer. Les escuchaba hablarse y por sus nombres creí reconocer: ahí está Adela, Eli, Cati e Inés Jerez; también María Fernanda, inquieta y, Antonia que no me deja de querer. Y escucho en el sonido de un tintineo a Antolín también, pues de todo hay que ocuparse y…de eso también. Que él sabe emplearlo y son siempre en cosas de bien. También esta un tal Dani, del que Alejandro quiere aprender. Es éste, el que convierte un espino en rosas con olor a miel.

No. No me dejo de todos ellos nombres ninguno de mención ante este sentimiento del ser, aunque te estés diciendo: ¿pues no sé por qué? Antes apenas venía y si lo hacía, tranquilamente me decía «muy mariano y de Barbaño advocado no creo yo ser.» Yo le contestaba al oído: «cuídate de chantajes con Él, cuando menos te lo esperes te viene desde tus adentros a ver y lo que te pide, es justo lo que tú ahora no ves. Te lo digo yo, que lo conozco bien.»

Hoy me cuenta, anda fijaté, el que de mí nada quería saber, que con Angelita casi todos las días quiere venir a aprender y en inseparable amigo se ha convertido de mí, él. Como digo me cuenta, que de mi Hijo ha aprendido bien, que para llegar al de arriba, de primero al último tiene que ser.

Hace frío esta mañana, pero ya vuelve José, para hacer ese lindo fuego donde ahora, cuando Él va a nacer, yo pueda quemar todos vuestros lamentos, pues para eso el viene como Verbo a estar, entre montijanos y barbañeros que caminan en un correr, para que ese fuego de amores, a estos lindos pueblos ilumine de una vez.

Hacer frío esta mañana, en este bello pueblo que Barbaño es, quien por cierto también empieza por «b», y con dos basta para que yo, aún siendo de Nazaret, desde él en Montijo siempre reinaré.

María de Barbaño, la mujer de Nazaret

Y María dijo sí…»Encontrarla en nuestro camino de la vida»

Sta. María de Barbaño. Patrona de Montijo. Foto Hermandad.

Durante estos días tan especiales en los que la Iglesia no prepara para la llegada de Cristo, se nos propone y se nos anima entre otras más cosas, la sosegada lectura de las Sagradas Escritura y en especial de los evangelios, donde la figura de Santa María Madre De Dios (la Theotokos), aparece, se alza y se nos presenta bella, hermosa y especialmente llena de sencillez.

Esos son los ojos, que como montijano utilizamos para mirar a la Patrona: ojos de ternura de hijos necesitados del amparo y la protección maternal. Pronto, muy pronto, llega una de las solemnidades marianas más veneradas en España, la Inmaculada Concepción, que aunque no fue hasta el siglo XIX en el año 1854, con el Papa Pío IX y la bula Ineffabilis deus, cuando de manera oficial la Iglesia proclama que María fue concebida sin (IN-), mancha (-MÁCULA) sin embargo ya desde el siglos XVII, por ejemplo ciudades com Mérida y localidades como Puebla de la Calzada sus respectivos Concejos ya hacían el voto a la Inmaculada Concepción.

Los montijanos también movidos por el espíritu mariano de la imagen de Barbaño, teníamos una imagen del siglo XVIII de la Inmaculada que veneramos en el templo parroquial De San Pedro Apóstol. Es esta solemnidad la que podríamos decir, nos abre la puerta a la Natividad del Señor pues corriendo por el Adviento, llegamos a encontrarnos por el camino con María de Barbaño.

María de Barbaño. Foto Hermandad.

La dulce mirada de esta imagen que te acoge con el Niño Dios abriendo sus brazos, es un abrazo de Dios a todos nosotros a través de Santa María de Barbaño. Un abrazo que no se ha perdido en el tiempo pues sabes que haciéndonos como pueblo en aquellos siglos de la Edad Media, ella ya nos aparece en este camino montijano del que hablamos.

¡Qué grandeza la de una historia local donde la Virgen de Barbaño es la gran compañera y protagonista! ¿Cómo no vamos a saber celebrar los montijanos la Natividad del Señor si tenemos a su madre susurrando desde el santuario a cada montijano que va verla el cariño y la acogida que nos tiene?

La Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de Barbaño es veladora en el paso del tiempo de todo lo anterior: puente entre Montijo y María de Barbaño para que cada uno, de manera libre y esperanzadora, se siente junta ella en la ermita, ante la imagen que tiene en su hogar, la lleve con él en su bolsillo, colgada del cuello o el interior profundo del corazón.

Queremos que esta Navidad, en estos tiempos tan complejos y difíciles, donde vamos a todos lo sitios con prisa, podemos detenernos un momento porque hemos «tropezado con ella, la Madre, María de Barbaño, en nuestro complejo caminar diario.

Al lado de Santa María, Patrona de Montijo solo hay deseos de paz, momentos de ternura y peticiones de esperanza: estamos en este tiempo precisamente que lo que hacemos es esperarlo porque un día tú Madre de Barbaño, dijiste sí: gracias Santa María de Barbaño.

¡Viva la Virgen de Barbaño, Patrona de Montijo!

María de Barbaño en el «Adviento»

«Bienvenida a cada uno de nuestros hogares en este Tiempo de Esperanza»

Santa María de Barbaño, Patrona de Montijo@

María juega un papel fundamental en la Historia de la Salvación pero siempre teniendo desde ella como centro a Cristo. Hemos comenzado el Tiempo Litúrgico del Adviento, ese tiempo de espera y de esperanza, de preparación y de entrega total ante la llegada de Cristo en su Pascua de Navidad: El Señor pasará naciendo en cada uno de nosotros.

Desde el Concilio Vaticano II (1962-1965), se nos recuerda que en María concuerdan las esperanzas mesiánicas anunciadas en el Antiguo Testamento: «Con ella, excelsa hija de Sión, tras larga espera de la promesa, se cumple la plenitud de los tiempos y se inaugura una nueva Economía, cuando el Hijo De Dios asumió de ella la naturaleza humana para librar al hombre del pecado mediante los misterios de su carne» (Lumen Gentium, 55).

Los montijanos veneramos a María bajo la adveración de Nuestra Señora de Barbaño y en ella vemos más cercanas todas esas promesas de las que las Sagradas Escritura nos hablan: porque el montijano ve en Santa María de Barbaño el modelo sublime de las actitudes propias de este tiempo que hemos empezado a vivir que es el Adviento: vemos en ella su confianza en la Palabra de Dios, que cumple las promesas y vemos en nuestra Patrona, la disponibilidad de acoger al Señor que viene. Por todo eso, Benedicto XVI la llamó «Mujer del Adviento» (Ángelus 28-11-2010), así la propone y así debemos ver los montijanos a María Santísima de Barbaño en estos momentos, como el mejor modelo litúrgico.

También Pablo VI, en su encíclica sobre el culto mariano, indica la profunda relación existente entre el Adviento y María: «La liturgia de Adviento, uniendo la espera mesiánica y la espera del glorioso retorno de Cristo al admirable recuerdo de la Madre, presenta un feliz equilibrio cultual que puede ser tomado como norma para impedir toda tendencia a separar el culto a la Virgen de su necesario punto de referencia: Cristo. Resulta así que este periodo, como han observado los especialistas en liturgia, debe ser considerado como un tiempo particularmente apto para el culto de la Madre del Señor» (Marialis Cultus, 3-4).

¿Qué espero de tí Madre de Barbaño como montijano en este Adviento?

Esperamos todos y cada uno de los montijanos de María de Barbaño que nos ayude en la Liturgia de Adviento, a verla presente en los textos bíblicos y en las oraciones, subrayando el paralelismo Adán-Cristo y Eva-María, muy común en los Santos Padres. Los textos de la liturgia de las horas también la citan e invocan desde el principio. Ya al final del Adviento, la figura de María se une de una manera indisoluble con el cumplimiento de las promesas y la llegada del tiempo esperado. En el Oficio de Lectura se proponen dos importantes textos de san Ireneo (sobre Eva como antitipo de María) y del beato Isaac de Stella (sobre María como tipo de la Iglesia).

Las actitudes de María de Barbaño se convierten en el modelo que los cristianos montijanos deben seguir para vivir el Adviento: su fe, su silencio, su oración, su alabanza agradecida al Padre, su disponibilidad a la voluntad de Dios y al servicio. Las fiestas de la Inmaculada, de Nuestra Señora de Guadalupe y de Nuestra Señora de la Esperanza, celebradas en el corazón de este tiempo litúrgico, subrayan aún más la relación de María con el Adviento, tal como recuerda la Congregación para el Culto Divino y especialmente cuando ahora, al acercarnos a la ermita y sentarnos ante ella, ante la Madre y Patrona de Montijo podamos en la próxima solemnidad de la Inmaculada decirle a Santa María de Barbaño:

«La Concepción purísima y sin mancha de María, en cuanto preparación al nacimiento de Jesús, se armoniza bien con algunos temas principales del Adviento: nos remite a la larga espera mesiánica y recuerda profecías y símbolos del Antiguo Testamento, empleados también en la liturgia del Adviento […] acrecienta en buena medida la disposición para recibir al Salvador» (Directorio, 102).

Madre buena de Barbaño, acrecienta en cada uno de nosotros en este Tiempo de Esperanza el deseo de recibir en nuestros corazones el gozo de tu hijo. María de Barbaño, es una manera nueva de decirte: ¡Bienvenida a cada uno de nuestros hogares!

¡Viva la Virgen de Barbaño,
Patrona de Montijo!

La Hermandad peregrinó al Real Monasterio de Sta. María de Guadalupe: 29 de octubre

«Se vivió una intensa jornada marcada por la presencia en la «Misa del Peregrino» y el fomento de la convivencia y la fraternidad

La Hermandad Patronal de Nuestra Señora de Barbaño de Montijo ha realizado el pasado sábado día 29 de octubre una peregrinación al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe para asistir y participar en la Misa del Peregrino en la que fue nombrada y miembros de la Junta participaron en ella.

La respuesta por parte de los montijanos en particular y de los devotos en general ha sido genial, pues se han ocupado todas las plazas en tan solo tres días y se ha podido tener una jornada de convivencia y confraternidad, uno de los objetivos que se ha marcado la nueva Junta de Gobierno de tal manera que entre los participantes, vinieron de las dos comunidades parroquiales de Montijo tanto de San Gregorio Ostiense como de San Pedro Apóstol), así como de Nuestra Señora de la Encarnación de Puebla de la Calzada.

Este es el segundo de los viajes que la nueva Junta de Gobierno ha realizado desde su nombramiento pues, el pasado junio, viajaron hasta Plasencia para ver las Edades del hombre (“transitus”). Y este es uno de los muchos proyectos que la actual Junta de Gobierno comienza a poner en marcha entre los que destacamos a parte de estos viajes de carácter lúdico-religioso, la captación de hermanos dentro de los distintos ámbitos de las pastorales parroquiales como en la sociedad general montijana, la difusión en las redes sociales de la Hermandad, actos de carácter cultural que se realizarán tanto en Montijo como en Barbaño y todo un amplio conjunto de actividades que iremos dando a conocer, algunos englobados en proyectos que estamos totalmente convencidos ilusionarán a nuestros hermanos y devotos de la patrona de Montijo.

REDES SOCIALES Y PÁGINA WEB DE LA HERMANDAD

La Junta de Gobierno de la Hermandad quiere aclarar que tiene unos órganos oficiales de difusión creados, coordinados y redactados por miembros de la propia Junta. Existen otros que mencionan a la Virgen de Barbaño, pero no pertenecen al ámbito de nuestra Hermandad. Se los ofrecemos para que a la vez que los puedan distinguir los utilicen para estar bien informados

Todos los demás espacios que escapan a estos dominios no tienen absolutamente nada que ver ni con la Hermandad Patronal de Nuestra Señora de Barbaño ni son coordinados por su Junta de Gobierno.

HORARIO DE LA ERMITA-SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE BARBAÑO

Desde el pasado Domingo 29 de octubre, aprovechando el cambio de horario de invierno la Junta de Gobierno aprobó la apertura y cierra de la ermita con el siguiente horario: 

  • Mañanas: 9,00 a 12,00 horas.
  • Tardes: 16,00 a 18,00 horas.

Dicho horario afecta tanto a sábados, domingos como festivos. El establecimiento de un horario determinado no es fruto ni del azar y mucho menos del capricho, sino del análisis de asistencia y el control de visitas que se viene realizando desde el pasado mes de mayo de tal manera que se busca en todo momento lo que mejor sea para los devotos y fieles de la Hermandad, así como de todos los montijanos y barbañeros.

¿Por qué una «Novena» a María Stma. de Barbaño? (1ª parte)

Es una celebración a la que no debería faltar ningún hermano y devoto de nuestra Patrona

Pablo Iglesias Aunión.- Hermano Mayor

María Stma. de Barbaño: devoción, amor y pasión monitijana

Los hombre de nuestro tiempo nos sentimos «como llevados por las marejadas de fondo del movimiento oceánico.» Estamos «mecidos por las olas de turno de la sociedad: las novedades». Nos sentimos identificados con tantas cosas que en la mayoría de las ocasiones no sabemos de dónde venimos, a qué pertenecemos y mucho menos a dónde vamos.

Miércoles 7 de septiembre: entrada de la imagen tras la procesión, en el templo de San Gregorio para su «ofrenda floral».

¡Soy hermano de la Stma. Virgen de Barbaño! ¡Mi devoción es enorme por mi Patrona! Pero a la hora de la verdad: ¿Es realmente práctico todo ello en mí? No. No voy a caer en la tentación de decir: «mucho querer a la Patrona pero en sus fiestas patronales me marcho a la playa.» Obviamente cada uno es libre de hacer lo que quiera o mejor dicho, cuando pueda. Pero entonces, hay que ser muy prudente con ciertas cuestiones y pronunciaciones (en las que ahora no vamos a entrar, ni siquiera abrir lo que para algunos -deseosos- sería «la caja de los truenos»).

Vamos a hablar de la Novena a María Santísima de Barbaño, tú Patrona; esa Madre a la que sabemos que amas desde lo más profundo de tu corazón como montijano. Entonces, para poder hablar de «la novena» tenemos, como en todas las cosas, que saber de qué hablamos.

¿QUÉ ES UNA NOVENA? ¿POR QUÉ SE HACE?

Programa de la Novena Parroquial en San Gregorio

Desde el primer momento descartamos, nos negamos y no aceptamos la afirmación de que la Novena se hace «por tradición». Ya lo hemos dicho en alguna ocasión, «del pasado se aprende, pero no se vive de él porque entonces uno se queda en él y no tiene sentido de la realidad, del presente y menos del futuro.» Entonces ¿todo esto de una Novena a la Virgen por qué y para qué? Incluso nos ciega esa sin razón «de quedar atado al pasado» a pesar de que delante de nosotros muchas cosas se estén muriendo de soledad.

La novena (del latín novem), tal como lo propone la Iglesia Católica, consiste en orar durante nueve días consecutivos, generalmente para confiar una intención a Dios o pedir una gracia particular. Esta forma tradicional de oración, muy popular y fomentada por la Iglesia desde la Edad Media, recurre generalmente a la intercesión de la Virgen María o de un santo, en nuestro caso ya sabemos que es a María Santísima bajo la adveración de Barbaño.

La siguiente cuestión es: por qué nueve días. Hoy en día, se considera que los nueve días de una novena generalmente se refieren a los nueve días entre la Ascensión y Pentecostés. En la Biblia, este período es para los discípulos y la madre de Jesús, un período de espera que ellos viven en oración. «Todos ellos perseveraron en la oración con un mismo espíritu» (Hechos 1, 14) al final del cual recibieron al Espíritu Santo.

Por tal, aquello de «hago la Novena siempre, todos los años: no le falto a la Virgen…», debe ir indudablemente a un objetivo claro y final. María está siempre con nosotros y te quiere cada Domingo en la Eucaristía: la gran fiesta de los cristianos, el encuentro sublime con Dios, la herencia de Cristo mismo: ¿sigues asistiendo cada Domingo al encuentro con Cristo y su Madre María de Barbaño en tu parroquia? Aquí está una de las claves del por qué realizar la novena (una, fundamentalmente y principal, pero no la única).

¿ES LA MEJOR FORMA DE ORAR?

Santa María de Barbaño en el templo parroquial de San Gregorio Ostiense de Montijo

La novena no es en sí más efectiva que cualquier otra forma de oración. Lo que hace que la oración sea «efectiva», si se puede así decir, es sobre todo la calidad de nuestra presencia y de nuestro compromiso. De hecho, cuando nuestra oración va acompañada de un profundo deseo de abrir nuestro corazón a Dios para vivir su presencia real y ponernos en sus manos, entonces el Señor puede actuar y hacer que nuestros deseos se ajusten a su voluntad. Nuestra oración se vuelve entonces «efectiva» en la medida que permite para lo cual está hecha: acercarnos al Señor y hacernos descubrir la verdadera alegría que solo puede venir de Él.

La novena, en cambio, es una forma privilegiada de orar porque nos permite tomar tiempo para la oración: para poner una situación difícil a los pies del Señor, confiarle con devoción una intención particular, como el caso de su madre, María de Barbaño, preparar nuestros corazones para recibir sus gracias, acoger al Espíritu Santo para que nos ayude a discernir…

Ella sabe escuchar todo lo que nuestro corazón habla. Es admirable en estos días de septiembre acercarse a los templos de San Pedro Apóstol (29 de agosto al 7 de septiembre) y ahora en San Gregorio Ostiense (8 de septiembre al 2 de octubre) y observar a los montijanos sentados ante la imagen de la Patrona: sus ojos clavados en los de ella; las manos de los devotos tendidas con deseos de tocarla; gestos de entrega del hombre montijano a la divinidad. Un ejemplo. En la procesión del pasado miércoles 7 de septiembre, pude observar entre el enorme gentío por todas las calles de su recorrido de un templo a otro, como algunas personas, al paso de la imagen de María de Barbaño lloraban, personas de todas las edades: ¡ya por ello, mereció la pena!

(«¿Qué pedimos y cuáles son los frutos de la Novena» IIª Parte).

Éxito de afluencia de público en la procesión y ofrenda del 7 de septiembre

«Jamás hemos visto tanta gente en la procesión de la Virgen»: expresión que más se sigue escuchando entre los montijanos

Multitudinario acompañamiento durante todo el recorrido la tarde-noche del 7 de septiembre. Montijo, respondió.

Nuestra Señora de Barbaño fue trasladada el pasado miércoles 7 de septiembre (víspera de la Natividad), desde el templo parroquial de San Pedro Apóstol hasta el templo de San Gregorio Ostiense donde al llegar se le realizó la ofrenda floral y el jueves día 8, día de la Natividad de la Virgen, entronizada en el Presbiterio del templo, vio igualmente como un templo lleno para la Eucaristía que presidió don Antonio Pérez Carrasco junto a don Pedro Gómez Serrano y don Pedro Macarro. En la Eucaristía estuvieron junto a la Junta de Gobierno de la Hermandad (al completo), autoridades civiles (alcalde y concejales), así como Policía Local y Guardia Civil.

Y como una imagen vale más que mil palabras, le dejamos el vídeo oficial que la Junta de Gobierno ha realizado (autor José Manuel Lavado):

Por Tí… Para Tí… Y pensando solamente en Tí

Vidriera de la ermita de Ntra. Sra. de Barbaño: «coronación de la Virgen«

Quien piensa en una Hermandad o Cofradía (da lo mismo que sea de «gloria-mariana-patronal-santo» o de «penitencia»), en pleno siglo XXI, debe hacerlo siempre en el sentido de una institución de la Iglesia que animada y promovida por unos miembros que pertenecen a ella, están en todo y cada uno de los momentos del día literalmente al servicio de la misma y por tal de esa Iglesia que es Una (puedo dar testimonio y fe de ello).

Tomar una decisión, por nimia que sea o por el contrario que pueda tener efectos sorpresivos tanto para la propia Hermandad y para la sociedad cristiana en la que vive y se desarrolla, es un proceso arduo, que conlleva tiempo, reflexión, consenso, observación (a veces de muchos, muchos años), conclusión y finalmente aprobación y puesta en práctica.

Sí, aprobación tras consenso. No por capricho o voluntad de alguno de sus miembros (generalmente se mira al Hermano Mayor como protagonista de tal decisión). Cuando hay un cambio por ejemplo de horario, en este caso en la apertura y cierre de la ermita de Barbaño, no es porque uno quiera llamar la atención: «como es nuevo quiere tener protagonismo». Jamás mueve ni es razón de ser parecidos motivos. ¿Saben por qué? Porque eso no es «servicio» sino «servirte». Se trabaja para la Hermandad y con la Hermandad, nunca al contrario.

La Hermandad de Nuestra Señora de Barbaño está para que, entre otras cosas y sin olvidar nunca su finalidad principal, difunda el amor a María Santísima para llegar así por su intercesión a Cristo y con ello extender con fuerza el amor a Dios y a la Iglesia. Además, de que se le escuche mucho, se hable de ella bastante y se pertenezca como montijano a la misma.

Ntra. Sra. de Barbaño. Fotografia: por encargo de la Hermandad de Rubén García López

Editamos esta pequeña reflexión, porque se acercan momentos muy importantes en la vida de la Hermandad: procesión en Barbaño, traslado a Montijo, visita al convento de las «madres Clarisas», procesión, ofrenda floral, Eucaristía (festividad de la Natividad de la Virgen), estancia en las parroquias, novenas, etc. El culto debe ser siempre a Dios. El amor infinitivo debe verterse con el deseo de entrega que Cristo hizo por todos nosotros en la cruz y al pie, estuvo María, María Santísima de Barbaño que es quien vertebra en cada uno de los componemos de la Junta de Gobierno de la Hermandad, el querer estar a sus pies para recorrer con ella el bello camino que nos lleva a una vida limpia interior y exteriormente hacia Dios por su Hijo Jesucristo: una vida de servicio.

Es lo que nos mueve: servir. Mirar por Ella y quererla como una de las nuestras que es lo que Dios quiso también, dejárnosla como testimonio de que el Evangelio puede ser vivido por cada uno de nosotros. Cuando entramos a formar parte de la directiva de la Junta de Gobierno, lo único que le decimos es a María que «sí, que nos fiamos (nuestro propio «fíat»), de Dios y por tanto nos ponemos al servicio de la Iglesia sin estridencias, griterios, ordeno y mando».

Podremos equivocarnos en nuestras decisiones claro que sí y Dios lo quiera, de ellas se aprende mucho para no volver a errar. Pero nunca olviden: el protagonismo e individualismo queda filtrado y eliminado (de lo contrario poco tarda uno en cansarse de todo ello), por el corazón lleno de amor a la Madre de Montijo.

Ves preparando tu casa interior. La Madre de Dios bajo la advocación de Barbaño viene para quedarse contigo representada en esta advocación de siglos: ¿Estás dispuesto a abrir ese hogar interior que es tu corazón? Puedes ayudarnos a crecer y a ser miembro de esta gran familia que poco a poco va creciendo haciéndote hermano de la Hermandad Patronal. Lo demás, Ella te lo irá proporcionando.

¡Viva la Virgen de Barbaño, patrona de Montijo!

Tu Junta de Gobierno de la Hermandad